Gestionar riesgo cuando el mercado se mueve todos los días: lecciones de un septiembre agitado
Entre fletes en máximos históricos, producción del Golfo parcialmente interrumpida y compradores asiáticos recomponiendo sus rutas de suministro, septiembre de 2026 ha sido un recordatorio de que en el mercado del petróleo la gestión de riesgo no es un trámite — es la diferencia entre una operación rentable y una que no lo es.
Tres ideas prácticas que se han visto claramente este mes: primero, separar el riesgo de precio del crudo del riesgo de flete — ambos se han movido con fuerza, pero no siempre en la misma dirección ni al mismo tiempo, así que conviene cubrirlos por separado. Segundo, no depender de una sola ruta ni de un solo origen: quien tenía flexibilidad para comprar en más de un mercado ha absorbido mejor la subida de precios en el Golfo. Tercero, revisar la letra pequeña de fuerza mayor y demurrage antes de que haga falta usarla, no después.
Ninguna de estas ideas es nueva, pero rara vez se ponen a prueba las tres a la vez como ha ocurrido este mes. Es el tipo de escenario para el que existe nuestro equipo de gestión de riesgo: no para eliminar la volatilidad, que no está en nuestra mano, sino para que no te llegue sin avisar.
Fuente: síntesis propia a partir de Bloomberg, OilPrice.com e IEA, septiembre de 2026.
